Los macabros detalles de cómo fue cometida la masacre en la discoteca Oxigeno

Los macabros detalles de cómo fue cometida la masacre en la discoteca Oxigeno

Foto: Cuatro Caminos.

José Luis Taborda solo sabe que está vivo de milagro y que su testimonio sirvió para que la justicia condenara a Joiber Mosquera Rentería y Luis Eduardo Murillo, a 27 y 24 años de cárcel, respectivamente.


Fontibón360.  –El domingo 5 de marzo de 2017 tuvo un amanecer violento en Fontibón. Cuatro personas fueron asesinadas con arma blanca en el interior de la discoteca Oxígeno, ubicada en el barrio San José.

Casi al medio día de ese domingo, un familiar de las víctimas descubrió la horrible escena que se escondía detrás de la reja del establecimiento cuando entró a confirmar si Franklin Caicedo –propietario del negocio– y su esposa Graciela Marcela Trujillo estaban en el lugar.

Lo que encontró fue los cuerpos de su hermano, su cuñada y de tres personas más, trabajadores de la discoteca, que habían sido ultimados a cuchillo por dos sujetos identificados por las autoridades como Joiber Mosquera Rentería y Luis Eduardo Murillo, que esa noche eran los encargados de la seguridad.

Las víctimas mortales fueron identificadas posteriormente como Franklin Caicedo, Graciela Trujillo, José Luis Taborda, Luis Enrique Murray y Dubber Elías Trujillo.

Milagrosamente, José Luis Taborda, un joven de origen venezolano que ese día empezaba a trabajar en la discoteca como mesero, sobrevivió a un ataque en el que sufrió 35 puñaladas y dos golpes en el cráneo con un extintor.

En el Hospital de Fontibón salvaron su vida y lo que contó de su experiencia con la muerte es aterrador:

“Llegué tarde ese día a trabajar […] me esperaban  a las 2:30 pm y llegué a las 4 pm […]” dijo Taborda al programa 4 camino de RCN.

Describió esa noche como tranquila, sin riñas ni peleas de pareja que son habituales en este tipo de centros nocturnos que “se resolvían de la mejor manera”. Cuando llegó la hora del cierre, los dos guardas de seguridad –Joiber Mosquera Rentería y Luis Eduardo Murillo– se quedaron en la parte baja de la discoteca y aseguraron la reja de salida.

Joiber Mosquera Rentería, uno de los asesinos Foto: Cuatro Caminos

 “El que actúa primero es Luis Eduardo Murillo. Él es el que de repente saca un bolso de la cabina del Dj. Y ahí estaba escondido el ‘changón’ –una escopeta recortada–. “El primer disparo es para Franklin; él estaba allí en el baño, estaba de espaldas y él fue el primero”, manifestó Taborda.

“Todos quedamos en shock […]. “Yo soy la segunda persona que a la que vienen con el apunte del ‘changón’;  Uno,  en Venezuela, conoce como tal cuando lo van a robar, a uno le apuntan con un arma. En ese momento yo no tuve miedo alguno de confrontar el hecho; yo me entré a golpes con el chico y ahí tuve la insistencia de salir corriendo y llegar a la reja, porque la reja estaba en el piso de abajo. Se me ocurre levantar la reja como tal a ver si se podía, pero no fue así. Habían trancado la reja”, continuó.

“Y yo me quedé llorando en la discoteca, ahí en las escaleras, porque yo dije: se acabó mi vida. Ahí me amarran las manos y me llevan a la parte de arriba de la discoteca. Yo veo que están todos tirados al piso y estoy junto con Marcela […] Marcela está a mi lado; y yo me intento mover lo que más pude y me subo arriba de ella para que a ella no le hagan nada; y yo les suplicaba que no nos hicieran nada”, explicó Taborda que hoy vive en Chile.

Luego atacan a otro chico que estaba ahí trabajando con nosotros que se llamaba Luis. A él le comienzan a dar con el ‘changón’, pero al revés, como si fuera un bate de béisbol […] a él comienzan ahí a darle; él estaba sentado en un mueble; a él empiezan a darle puñaladas; luego le llegan a este caballero, a Dubber, que era una persona de mi edad , igual que yo; a él le llegan y él comienza a suplicar que por favor no le hagan nada, pero como tal no tuvieron consideración alguna ya que a él le decían: tú eres familiar y tú también vas a morir y muere en el acto”.

“En el momento que queda Marcela a ella le dicen que la van a violar y yo les decía para qué hacían eso. Que sin nos van a matar, que nos maten a todos y ya… pero sin consideración le llegan y yo escuchaba […] y no más de escuchar los gritos de ella yo sabía que a ella la estaban violando […] y luego yo escuché que le llegaron con su ultimátum. Le dieron sus puñaladas y ya”.

Foto: Cuatro Caminos

“Ellos empiezan a agarrar las bolsas de la basura para ir colocando lo que es el trago, la plata y los celulares”

“Uno de ellos, Joiber, me dice: tranquilo no te vamos a matar; tú te vas a ir pero por acá no vas a volver más nunca […]. El trato era que el venezolano les indicaba el lugar en donde guardaba unos celulares que tenía para la venta Franklin, el dueño de la discoteca, y lo dejaba libre.

“Él tenía celulares guardados; eran 7, 8 o 9 celulares como tal”, pero su colaboración con los asesinos no sirvió de nada y luego de que los criminales tenían todo en su poder decidieron asesinar a Taborda.

No lo deje vivo porque puede ser un sapo, un testigo; en las escaleras pierdo el conocimiento” y despertó en el Hospital de Fontibón para delatar a los perpetradores de la masacre.

José Luis Taborda , sobreviviente. Foto: Cuatro Caminos.

Las autoridades llegaron a los asesinos siguiendo varias pistas: las huellas de sangre que dejó la suela de un zapato en el piso de la discoteca, una selfi  y un celular.

Los sujetos fueron capturados en el sur de Bogotá y un juez los condenó por los delitos de homicidio, tortura y hurto agravado.

Joiber Mosquera Rentería fue condenado a 27 años de prisión y está detenido en la cárcel de máxima seguridad de Cómbita (Boyacá) y Luis Eduardo Murillo fue condenado a 24 años y cumple su pena en la cárcel la Modelo, de Bogotá.

Vea el programa Cuatro Camino en este enlace:

NOCHE DE TERROR EN FONTIBÓN

Redacción Local.

@Fontibon360

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