¡Un hasta pronto!

¡Un hasta pronto!

Hoy, despedimos a Yuli Paola Rojas Pinto, como acostumbraba decirle en cualquier conversación; era una joven radiante, sonriente, escueta, luchadora y resilienta. A sus 24 años de edad, fue una mujer con grandes capacidades de empoderamiento en su trabajo; en la reuniones familiares siempre sacaba el chiste a la plática, su sarcasmo era notable en todo momento.

Oriunda de Barrancabermeja, Santander, donde las mujeres son trabajadoras, luchadoras y con grandes capacidades para empoderarse de sí mismas. Hoy se fue esa alegría, cuyas sonrisas eran carcajadas fuertes en medio de una broma. Así era la vida de Yuli: sencilla, fácil de tratar, de relacionarse con el que fuese; además de ser vanidosa a los peinados, al manicure y el pedicure. Su gusto por los espaguetis con pollo a los que acostumbraba a echarle queso doble crema; la comida era una de sus mayores pasiones. El hobby por las fotos era una locura; cuando se le decía que posara para una foto, en medio de los flashes, expresaba una sonrisa radiante, jovial, espontánea y humilde.

Poco a poco se acostumbró a vivir sin la mamá y el papá porque desgraciadamente la guerra se los arrebató desde que ella tenía tan solo unos meses de nacida. La crio la tía Ana Rojas Pinto, que a su vez hacía las veces de papá y de mamá refugiándola en sus brazos hasta la fecha de su muerte. No podíamos creer cómo esta “chiquita” nos complacía con sus locuras al hablar y al expresarse de sí misma.

Desde hace 6 meses, infaustamente el cáncer taló el alma a esta joven. No podíamos creer que estuviese pasando esta tenebrosa enfermedad. Nunca voy olvidar cuando el examen dio positivo. Ese día nos sorprendió a todos, como un baldado de agua fría; era inequívoca la respuesta que el médico nos estaba dando.

Por tal motivo, quiero recordar con estas palabras solemnes a la sobrina Yuli Paola Rojas; agradecer grandemente a la vida, a los momentos compartidos, al buen humor que ella tenía. Además, quiero agradecer a cada familiar por su esmero en cuidarla, aportar su granito de arena en la recuperación de Yuli hasta el último momento.

Puedes llorar porque se ha ido o reír porque ha vivido

Puedes cerrar los ojos y rezar para que vuelva o puedes abrirlos y ver todo lo que ha dejado

Tu corazón puede estar vacío porque no lo puedes ver o puede estar lleno del amor que compartiste

Puedes llorar cerrar tu mente, sentir el vacío y dar la espalda o puedes hacer lo que le gustaría a esa persona: sonreír, abrir los ojos, amar y seguir adelante

 

¡Un hasta pronto!

 Atentamente:

Ómar Aleiser Álvarez Laverde

NOTA: Esta remembranza es publicada por una solicitud expresa de Ómar Aleiser Álvarez Laverde, quien figura como el autor y firmante. Esta casa editorial expresa su solidaridad a la familia de Yuli Paola Rojas Pinto.

2 Comments

  1. El.cielo abrio.sus puertas y le dio la bienvenida a un bello Ange,alli solo tendra Felicidad y no sufrira jamas.
    En éste mundo terrenal,queda el amor puro de sus seres queridos y siempre tendran el brillo y la proteccion de ese bello angel eterno.
    Descansa en paz bella niña

  2. Mi yuli siempre dejaba huella, gracias por tu amistad, tu sonrisa, tus anécdotas se pasaba bien el tiempo contigo, siempre fuistes y serás mi estilista favorita. Tú alegria era contagiosa,extrañare no saber de ti. Yo se que en el cielo estarás mejor que acá serás un ángel mas 🙁 QEPD

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