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FONTIBÓN

¡No más agresividad!

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Foto: Hechos & Crónicas

Esta casa editorial siempre ha estado abierta a la libre expresión y al debate de los temas y los problemas de mayor interés para la localidad, pero con respeto.

EDITORIAL. Resulta inaceptable que, en medio del debate electoral, afloren pasiones tan bajas entre algunas personas que, al parecer, no comprenden ni aceptan que el uso de las redes sociales exige responsabilidad.

Por eso, rechazamos abiertamente los señalamientos que se han hecho en contra de Andrea Castro Latorre, más allá de su figura política o de los amores y odios que pueda generar entre la opinión pública, porque es una persona que merece, al igual que todas, respeto, sin excepción.

De manera que este es también es una llamado general a todos nuestros miles de seguidores en redes sociales y lectores para que nos ayuden a controlar a los agresivos, a los intolerantes, a los que se esconden tras perfiles falsos para difamar, calumniar e injuriar, y entre todos decirles de una vez ¡deja la agresividad!

El siguiente texto fue publicado por la Fundación Gabo en junio de este año y reproducimos debido a su relevancia para este caso:

Cómo evitar los debates tóxicos en redes sociales

“Poder dialogar en internet con otras personas, especialmente con quienes tienen puntos de vista diferentes, es muy importante para construir ciudadanía digital. ¿Cómo hacer que esos intercambios sean productivos, y qué hacer cuando se vuelven tóxicos?

Respira y piensa antes de intervenir. Piensa cómo te sentirías si el comentario estuviera dirigido a tí, y recuerda que una salida de tono puede arruinar amistades y hasta destruir reputaciones. Si te sientes exaltado, tal vez no sea buena idea que sigas la conversación.

Ataca a las ideas, no a las personas. Una regla básica del debate público es que, en él, las ideas se miden por lo que valen y no por quien las dice. Un buen contradictor estará dispuesto a recibir y responder todas las réplicas que hagas sobre sus argumentos, pero no tiene por qué aceptar objeciones sobre su carácter, su vida o su personalidad.

No alimentes al troll. En internet se le llama troll a un usuario cuyo único objetivo es hacer que otro pierda la paciencia. ¿Cómo manejarlos? Si una cuenta está constantemente atacándote por cualquier motivo, no le respondas. Si lo haces, lo estarás ‘alimentando’; es decir, dándole ocasión de que siga insultándote. La mejor técnica es bloquearlo o silenciarlo, y seguir con tu vida como si el troll no existiera.

Si el troll insiste, repórtalo. Tanto Facebook como Twitter tienen herramientas que te permiten reportar una cuenta para que se verifique si se está ciñendo a las reglas del servicio. Es probable —aunque no siempre es el caso— que el troll esté incumpliendo alguna regla, así que, si lo reportas y luego es expulsado, le estarás haciendo un favor a toda la comunidad”.

EDITORIAL

@Fontibon360

El portal de noticias, gente y cultura local de Fontibón.

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