Transmilenio por la calle 13 hasta Fontibón, ¿nos conviene?

Transmilenio por la calle 13 hasta Fontibón, ¿nos conviene?

Foto: www.filmingbogota.gov.co

Las capitales suramericanas han entendido que los metros deben ser subterráneos y que los trenes de cercanías son esenciales cuando se cuentan con grandes áreas metropolitanas.


Por: Jairo Ordoñez, comunicador social y docente universitario.

El alcalde Enrique Peñalosa sigue empeñado en hacer Transmilenios por todas las grandes avenidas de Bogotá, a pesar de que es claro y evidente el fracaso del sistema y la imperiosa necesidad de construir un gran sistema de metro subterráneo que nos permita movilizarnos a grandes velocidades, de manera segura, limpia (electricidad en vez del cancerígeno diesel)  y sin los obstáculos de la superficie (semáforos, peatones, otros vehículos, protestas, huecos, etc.).

De hecho, de todas las capitales suramericanas solo hay dos que basan el grueso de su movilidad en buses, es decir, no tienen sistemas de metro o trenes de cercanías: Sucre, en Bolivia, y Bogotá. Las más grandes capitales tienen metro subterráneo: Santiago de Chile, Buenos Aires, Brasilia, Caracas, Quito y Lima. Incluso en algunos casos cuentan tanto con metro subterráneo como con trenes de cercanías (como es el caso de Buenos Aires, entre otras). Otras capitales no tienen metro, pero sí trenes de cercanías que ayudan a la movilidad dentro de la ciudad y en la zona metropolitana de la que hacen parte: Asunción y Montevideo. Como se ve, las capitales de Suramérica han entendido que los metros deben ser subterráneos y que los trenes de cercanías son esenciales cuando se cuentan con grandes áreas metropolitanas.

Sin embargo, el alcalde Peñalosa quiere hacernos creer que un bus es mejor que un metro y peor aún, que una línea de metro elevado supera la eficiencia, comprobada en todo el mundo, de los metros subterráneos muy presentes en nuestro continente, como puede verse en ciudades brasileras como Río de Janeiro, Sao Paulo, y Fortaleza, entre otras muchas.

Para solo hacernos una idea, valga la pena decir que el metro de Fortaleza, una ciudad de 2,5 millones de habitantes, tiene una velocidad promedio de 80 kms por hora y cuenta con 2 líneas en funcionamiento, dos en construcción y una en estudio. Mirando el panorama, el paradigma de que los buses son mejores que los metros solo nos ha llevado a ser una gran ciudad muy rezagada en materia de movilidad en Suramérica.

Lamentablemente, incluso estamos rezagados cuando nos comparamos con ciudades regionales como Fortaleza. De hecho, ciudades en el Caribe y Centroamérica mucho más pequeñas que Bogotá también nos llevan ventaja; ya hay metro total o en parte subterráneo en Ciudad de Panamá, San Juan de Puerto Rico y Santo Domingo (República Dominicana), el cual es uno de los más modernos de América Latina.

No obstante, el alcalde se empeña en hacer Transmilenios y en repetir que son iguales o mejores que un metro. Incluso, ha hecho oídos sordos a los miles de ciudadanos y varios expertos que se oponen al Transmilenio por la carrera Séptima. En ese orden de ideas, en enero anunció que se dejaría adjudicada a finales de este año la extensión de la troncal de la calle 13 desde la carrera 50 hasta los límites de la ciudad y lo presentó como un gran avance.  Pero, ¿en verdad lo es?

Es obvio que las ciudades latinoamericanas (incluyendo Guadalajara y Ciudad de México) han decidido colocar en el centro de sus programas de movilidad a los metros subterráneos, dadas sus enormes ventajas, por lo que las noticias acerca de más Transmilenio solo nos indican que se amplía un sistema de movilidad que no es capaz de responder a las necesidades de la ciudad y, por el contrario, nos aleja de construir la verdadera solución: Una amplia red de líneas de metro subterráneas. Más troncales de Transmilenio solo significan atraso, alejarnos del promedio latinoamericano y acercarnos a sistemas de movilidad dominantes en regiones con economías mucho menos consolidadas como las de África. ¿Es eso lo qué queremos?

¿Debemos celebrar la ampliación de Transmilenio por la calle 13? ¡Claro qué no! Debemos trabajar para que el anuncio sea la construcción de varias líneas de metro subterráneas: En Fontibón al menos se requieren dos, una por la trece y otra que por la calle 26 conecte el centro de la ciudad con el aeropuerto. Ambas líneas deben empatar con el tren de cercanías a Faca. Afortunadamente este año hay elecciones de alcaldes. Antes de votar, pregúntese: ¿Qué modelo de movilidad proponen los candidatos?

NOTA: Fontibón 360 defiende y promueve la pluralidad de opiniones, como un mecanismo para el libre acceso a la información, la toma de decisiones y el pleno ejercicio de las libertades democráticas.

Redacción Opinión.

@Fontibon360

1 Comment

  1. Yo invito a que participen en los estudios y avances de los proyectos de las troncales de la calle 13, avenida Ciudad de Cali , Alo , tren de cercanías , y apoyar y discutir las ventajas y desventajas de estas obras que se aprobaron en el Conpes, y que está atrasada más de 14 años. El Idu está en la obligación de socializar estos temas y que la comunidad participe.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *